Este Parque lo impulsan amigos emplazados en Calama, Antofagasta, Alto Hospicio, Arequipa, La Paz y Santiago. Contamos con nuestra Fundación (Hermandad de los Pueblos), y se construyó una pequeña citadela, alrededor del terreno del Parque el cual está destinado a las construcciones y monumentos.
Después de la compra del terreno a comienzos de 2014, las primeras tareas fueron la construcción de un pozo y torres de agua (hay abundante agua a unos 10 metros de profundidad, agua que nutre los Tamarugos y Algarrobos, una gran anomalía, ya que estamos en el desierto más seco del planeta).
Luego hicimos los caminos de acceso, un baño y bodega común; y al contar con cabañas en los lotes aledaños, pudimos construir nuestra Sala, cuya área central está construida con hormigón antisísmico y los muros del exterior con paredes de Sal, tal como lo viene haciendo la cultura Aymara desde tiempos inmemorables. Se continuó con el letrero, el portal, la fuente y el monolito recubierto con chamota de arcilla roja propio de la zona. Finalmente se construyó la Sala de Reuniones, un espacio en forma de decágono.